Reserva

Un santuario en el corazón de La Pampa

Nuestra reserva nace de una transformación profunda: el compromiso de convertir lo que alguna vez fue un coto de caza en un refugio de biodiversidad.

Hoy, miles de hectáreas de monte nativo descansan protegidas, permitiendo que la flora y la fauna recuperen su equilibrio natural en un entorno donde el silencio solo es interrumpido por el sonido del viento.

Vida en Libertad

Somos el hogar de especies emblemáticas que hoy habitan este suelo sin presiones. En nuestras recorridas es posible encontrarse con la mirada del venado, el andar firme del jabalí y el vuelo de una enorme variedad de aves autóctonas. La conservación es nuestra prioridad: trabajamos activamente en la restauración del ecosistema para que cada encuentro con la vida silvestre sea auténtico y respetuoso.

Conservación Activa

Nuestro equipo se dedica diariamente a la protección de este ecosistema único. A través de la gestión responsable del agua, el control de especies y la restauración de pastizales, buscamos que María Teresa sea un legado para las futuras generaciones. Al visitarnos, formás parte de este proyecto de regeneración.

¿Sabías que...?

El Caldén (Prosopis caldenia) es un árbol único en el mundo, y La Pampa es el único lugar donde forma bosques abiertos. En nuestra reserva, protegemos ejemplares de más de cien años que son el pilar de toda la vida silvestre que nos rodea.

Normas de la Reserva

Silencio Consciente

Invitamos a mantener un tono de voz bajo y evitar ruidos molestos. El silencio es la llave para el avistaje de fauna y la paz de la reserva.

Huella Cero

Todo residuo generado debe ser depositado en los contenedores específicos. Nos aseguramos de no dejar rastro de nuestro paso por el monte.

Respeto a la Vida

Observamos a los animales desde una distancia prudente. Está estrictamente prohibido alimentar, perseguir o molestar a cualquier especie.

Protección del Paisaje

No recolectamos flora, maderas ni elementos naturales. Cada pieza cumple una función vital en el ciclo del caldenal.

Prevención de Incendios

El fuego es un riesgo crítico en nuestra región; por ello, solo se permite en los espacios específicamente diseñados y habilitados por nuestro equipo.

Tránsito Responsable

Para evitar la erosión del suelo y no perturbar los nidos, circulamos únicamente por los senderos y caminos habilitados, ya sea a pie, en bici o en vehículo.

Nuestro Compromiso con la Sustentabilidad

En María Teresa, entendemos que somos guardianes temporales de este ecosistema. Nuestra filosofía de Turismo de Bajo Impacto guía cada una de nuestras decisiones, buscando que nuestra presencia no solo sea respetuosa, sino regenerativa para el caldenal.

Legado y Conservación

En María Teresa priorizamos la salud del monte y la libertad de su fauna por sobre el consumo masivo. A través de una gestión consciente del agua, la eliminación de plásticos y un manejo riguroso de residuos, protegemos la pureza del suelo pampeano. Al visitarnos, te sumás a un modelo de turismo que trabaja para que este horizonte permanezca intacto y vibrante para las futuras generaciones.

Habitantes del Caldenal

En el silencio de la reserva, la vida se manifiesta en cada rincón. Nuestro ecosistema es un punto de encuentro donde conviven especies nativas protegidas, fauna silvestre adaptada y los animales que forman parte de la tradición del campo. Te invitamos a observar con respeto y descubrir la diversidad que hace de María Teresa un refugio.

  • En la inmensidad del monte: Ciervos (Colorado, Axis y Dama), Antílopes, Jabalíes y Búfalos.
  • Nuestros nativos y silvestres: Pumas, Zorros, Gatos Monteses, Vizcachas y Peludos.
  • A lo largo del camino: Liebres Maras (nativas) y Liebres Europeas.
  • La esencia de nuestra tierra: Caballos, Ovejas y Vacas.

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